La ciencia no encuentra explicación: esta salamandra lleva 7 años sin moverse

Vive en una cueva de Bosnia Herzegovina y sus características particulares le permiten pasar años sin alimentarse ni moverse y seguir viva.

Un equipo de zoólogos descubrió mediante el estudio de 26 proteos, una especie de salamandra, que una de ellas lleva sin moverse de su posición 2.570 días.

Mediante un tinte inocuo inyectado en los 26 proteos que llevan observando desde 2016 y marcando un recorrido de 350 metros, los biólogos pueden observar la distancia que recorre cada uno de estos anfibios. Y entre 2016 y 2019 regresaron a controlar las posiciones de los proteos cada tres meses.

Vive en una cueva de Bosnia Herzegovina y sus características particulares le permiten pasar años sin alimentarse ni moverse y seguir viva.

El estudio, publicado en la revista Journal of Zoology, lo han hecho en la cueva de Vruljack 1, en Bosnia Herzegovina. Aunque esta variedad de anfibios no son muy dados a moverse, suelen recorrer unos cinco metros al año, ya que no tienen depredadores naturales y pueden estar hasta 10 años sin comer. Sin embargo, que uno de los animales seleccionados no se haya movido en 2.570 días, llama la atención de los biólogos.

La salamandra neoténica, endémica, que se encuentra en peligro de extinción (AFP).

Pero también se da el caso contrario. Uno de los proteos llegó a moverse 38 metros en 230 días, algo muy inusual en esta especie. De hecho, solo en 10 ocasiones observaron a uno de estos anfibios moverse más de 10 metros en un solo paseo.

Los proteos no suelen medir más de 40 centímetros de largo. Su hábitat es un entorno tranquilo en el que no coexisten con depredadores que mermen su esperanza de vida. Por lo que no necesitan huir para evitar entrar a formar parte de la cadena alimenticia. Lo que suelen hacer es quedarse parados y esperar a que se acerque algún caracol o insecto para alimentarse. Llegado el caso pueden alimentarse de sus propios tejidos. 

La salamandra neoténica. Esta especie se encuentra en las aguas de México (AFP).

Para aguantar tanto tiempo reducen su actividad metabólica y están quietos para no consumir energía. También son capaces de vivir en lugares con poco oxígeno. Son sumamente resistentes y pueden sobrevivir en condiciones realmente adversas. Su esperanza de vida alcanza los 58 años aunque se conocen casos de ejemplares que los superaron.